El derecho penal en la edad antigua y contemporánea

Escrito por moraima-blog2 03-03-2018 en Derecho antiguo. Comentarios (3)

 República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria

Universidad Bicentenaria de Aragua

Núcleo Turmero

Maestría en Derecho Penal y Criminología


CONTRASTE DEL DERECHO PENAL ANTIGUO Y CONTEMPORÁNEO

 Autor:

Moraima Chiribella 



INTRODUCCIÓN:

El derecho penal se conoce como una extensión  del derecho publico o mejor dicho una rama de este,que se encarga de regular  que tienen como objetivo  el saber jurídico que establece los principios para la creación, interpretación y así ejecutar la aplicación de las leyes penales ; propone a los jueces un sistema orientador de sus decisiones, que contiene y reduce el poder punitivo para impulsar el progreso del Estado constitucional de derecho. esta rama del derecho se ha implementado desde la antigüedad, dando a las grandes naciones como la antigua roma y grecia las leyes que le dieron surgimiento a esas grandes naciones y que después de un gran tiempo las leyes implementadas e esas épocas dieron desarrollo al grupo de normas, leyes y sanciones que implementamos hoy en día 


EL DERECHO PENAL DE LA CIUDAD DE LA ANTIGÃœEDAD

 Los hombres en tiempos antiguos solían desplazarse en hordas estos  eran nómadas en su origen, sin embargo, en una etapa más avanzada los clanes comienzan a asentarse por la necesidad de la agricultura como método de sustento alimenticio . Grupos de clanes ocupan una porción determinada de territorio y forman poblados y aldeas. Los grupos que sobrepasan la fase del clan se sitúan en fracciones de territorio, verdaderos distritos, concejos o marcas. La circunscripción territorial se hizo cada vez más extensa, los grupos locales se reúnen en otra forma de sociedad más amplia, que se denomina tribu, y la tribu se estructura con un poder superior individualizado. Entonces, la sociedad formada por los clanes o familias constituye una ciudad, como las ciudades de Grecia y Roma, y el derecho de castigar se torna público, en el sentido de que se ejerce por el jefe de la ciudad o por el magistrado.


LAS LEYES DE LAS CIUDADES :

En las ciudades de la antigüedad casi siempre se tenían un grupo de leyes y normas las cuales  se dividían por nivel de delito, esto quería decir que dependiendo al tipo de acción se le daría una consecuencia o sanción correspondiente, habían 2 clases de delitos, públicos y delitos privados.


CLASIFICACIÓN DE LOS DELITOS :

En la mayoría de estas leyes aparecen dos clases de delitos: unos públicos, que ofenden a la colectividad y son castigados con penas públicas; otros, privados, que ofenden a las personas y a la propiedad, y eran sancionados con la propia mano del ofendido.

El delito privado :

Los delitos privados eran aquéllos que hacen surgir  una obligación, en el estricto sentido del término, entre el autor de acto ilícito y la víctima, en virtud de la cual, esta última puede pretender el pago de una suma de dinero como pena, y el autor está constreñido a pagarla. Así, en los delitos privados sólo se tiene en cuenta el interés privado lesionado, y la pena se establecía exclusivamente en provecho de la víctima, la cual persigue el pago de ésta mediante una acción privada en un juicio civil, como cualquier otro crédito.

La pena revestía carácter privado, se traducía en un rescate o arreglo pecuniario que extinguía la acción penal por un simple pacto. Así, contra el que rompía un miembro y no transigía, la pena del talión; por la fractura de un hueso y de un diente a un hombre libre, 300 ases; de un esclavo, 50 ases; por la injuria a otro, 25 ases; por el daño causado injustamente, la reparación; por el hurto, el cuádruple del valor hurtado. Estos delitos privados podían clasificarse en hurto, rapiña, daño en la propiedad ajena e injuria a la persona. Es evidente entonces, que en la reacción contra los delitos privados intervienen dos limitaciones esenciales a la venganza privada:

*El talio o talión: sólo se permitía infligir al culpable un mal igual al que había ocasionado. Así, las leyes mosaicas decían:


El delito publico: 

Ahora bien, cuando el Estado se mostró interesado y tuvo el poder suficiente para ello, comenzó a perseguir y reprimir directamente, no sólo aquellos delitos que atentaban contra su soberanía (traición, conjura, etc.), sino también aquellos otros que afectaban al ámbito privado (homicidio, hurto, injuria, etc.), elevando así los delitos privados a la categoría de delitos públicos. Así hacen los Estados modernos, y así procedió el Estado romano, admitiendo paulatinamente la acción pública para algunos delitos que siempre había considerado como privados.


*el perduellis o traición: era todo atentado contra la ciudad, la guerra mala, la instigación al enemigo.

* El parricidium o muerte de un semejante. Al lado de estos hechos principales colocaban otros delitos comunes como el robo, los hechizos mágicos usados para destruir las cosechas, los libelos difamatorios y las injurias públicas, el incendio de un edificio, la defraudación del cliente por el patrono, la negativa a declarar como testigo, el testimonio falso, los grupos sediciosos de noche y en la ciudad. Las penas que se imponían por estos delitos eran talionarias o revestían ya rigor o crueldad, la muerte, los suplicios, el sacrificio a los dioses, la precipitación desde la Roca Tarpeya y el fuego.


 EL DERECHO PENAL DE LAS TEOCRACIAS, CLASES Y DÉSPOTAS :

Lo mismo en Egipto que en los imperios de Oriente antiguo, en Grecia y Roma, durante el feudalismo y en las monarquías e imperios europeos, o cuando ejercieron los Papas el poder temporal y los soberanos se decían representantes de los dioses en la tierra y gobernaron en nombre de la divinidad, y hubo clases vencedoras y dominantes que oprimieron a las sojuzgadas, en todas estas estructuraciones de los grupos sociales, fundamentadas en gobiernos teocráticos, despóticos y tiránicos, el derecho penal fue un instrumento de la venganza de las majestades y de las divinidades.

LA VENGANZA POLÍTICA : 

Los jefes absolutos de los distintos regímenes han considerado a sus súbditos como cosas sometidas a sus caprichos e intereses. Han empleado el castigo de los hechos considerados como delitos todos los suplicios que la crueldad humana ha inventado como expiatorios: cortar la lengua, manos y pies de los condenados; echarlos en una hoguera; estrangular, decapitar, crucificar, descuartizar y arrancar en dos mitades el cuerpo; precipitar a los delincuentes desde lo alto de una Roca; aplastarlos bajo carros cargados; asarlos y ponerlos a hervir en pailas de aceite; matarlos con las muertes lentas y dolorosas de los suplicios chinos, emparedarlos, dejarlos morir de pudrimiento; exponerlos vivos a la rapiña de las aves; enterrarlos hasta el cuello y dejarlos perecer de hambre y de los ardores del sol; lapidarlos; sepultarlos vivos; enlodarlos; ordenar el suicidio; entregarlos a las fieras del circo; marcarlos con señales infamantes.


  EL DERECHO EN LA EDAD ANTIGUA : 

Cuando las sociedades se organizaron  en estructuras políticamente más avanzadas, en las que fluían  los elementos de autoridad, población y territorio, alli se dio oringen al estado  Estado. Se hizo entonces necesaria una regulación de las distintas relaciones interhumanas con el fin  de facilitar la convivencia social, lo que significaba reglamentar las sanciones y dar publicidad al castigo para evitar futuras infracciones. Las primeras codificaciones de este tipo provienen de Asia, en especial de Mesopotamia, siendo la más destacada el Código de Hammurabi. Se trata de una recopilación de leyes y costumbres anteriores que, según las últimas investigaciones, fue promulgada por el rey babilónico Hammurabi en el siglo XVIII a. C. En ella regía la “ley del talión”, un principio de justicia retributiva que identificaba el castigo con el crimen cometido, de forma que al ofensor se le inflingía un daño igual al que causó (“ojo por ojo, diente por diente”). Fue la primera forma histórica de punción que suponía la existencia de un poder público que limitaba la venganza y se encargaba de aplicar las penas, estas penas se basaban muchas veces en castigos dependiendo de su religión pues esta  era una de las practicas mas sagradas para los pueblos antiguos muchos pecados simples era penados como un alto delito.Fueron los griegos quienes empezaron a separar lo jurídico de lo divino. A través de las obras de autores como Sócrates y Platón, de las que solo se conservan algunos fragmentos, sabemos que la legislación penal griega se alejó de la divinización del derecho propia de las culturas anteriores. El delito ya no se consideraba una afrenta a los dioses, sino una afrenta a la sociedad y al Estado, que aplicaba la pena con el fin de corregir al delincuente y prevenir el delito. Esa separación adquirió su máxima expresión en el derecho romano, religioso en su origen pero secularizado a partir de la Ley de las XII Tablas (siglo V a. C.). Dicho texto establecía una distinción entre delitos públicos (delicta publica), perseguidos por el Estado en interés del mismo, y delitos privados (delicta privata), perseguidos por los particulares en su propio interés. No obstante, con la llegada del Imperio el derecho penal en su integridad adquirió carácter público. Despues de esto en el siglo VI el emperador justiniano dio orde para elaborar una de las bases legales mas importantes de toda la historia como lo es el derecho romano, una de las bases de estudio mas importantes para el derecho en general .


 EL DERECHO PENAL DE LA EDAD CONTEMPORÁNEA :

En la edad contemporanea el  pensamiento ilustrado puso en curso el movimiento codificador desde finales del siglo XVIII hasta el XX. Esto no significa que no existiesen códigos con anterioridad (recordemos el Código de Hammurabi, el antecedente más antiguo conocido), sino que en esta época el término “codificar”, esto es, formar un cuerpo de leyes metódico y sistemático, adquirió una connotación especial. Antes, el derecho se codificaba mediante la agrupación de leyes antiguas en compilaciones o recopilaciones que seguían un criterio cronológico o temático. Se trataba, por tanto, de códigos que se quedaban obsoletos nada más ser promulgados. La codificación ilustrada, en cambio, organizó los códigos según las diferentes ramas del derecho y buscaba regular, no solo la sociedad del presente, sino también la del futuro .En la segunda mitad del siglo XIX y a principios del XX, se desarrolló lo que diversos autores denominaron como la “lucha de las escuelas penales”, una pugna de carácter doctrinal que mantuvieron diferentes corrientes de pensamiento sobre la legitimidad del derecho penal, la naturaleza del delito y el fin de las sanciones. A un lado se encontraban los llamados clásicos (en el sentido de anticuados, en tono despectivo), que en realidad no formaban una verdadera escuela, sino que se trataba de un grupo de juristas cuyo pensamiento estaba influenciado por la filosofía de la Ilustración, aunque con muchos puntos de vista divergentes y, en algunos casos, contradictorios. Entre los principales defensores de la Escuela Clásica estaban Romagnosi, Carrara, Feuerbach, Pacheco y Groizard. Los principios fundamentales que comparten sus doctrinas pueden sintetizarse así: El delito no es un ente de hecho, sino un ente jurídico. El delito carece de una existencia natural, es la creación de una ley penal y, por tanto, no existen otros delitos fuera de los determinados por ésta. El derecho penal tiene un fin de tutela. La pena es un medio de tutela jurídica que pretende el reestablecimiento del orden público alterado por el delito y tiene el carácter de un mal, equivalente al que ha causado el delincuente. Para evitar que sea abusiva, debe de ser proporcionada, cierta y conocida. La responsabilidad se sustenta en el libre albedrío, es decir, el sujeto responde de su acto porque es libre a la hora de determinar sus comportamientos. Puede escoger entre actuar o no conforme a la norma penal, y en caso de decidirse por esto último, debe ser castigado. El sistema de análisis que emplean es lógico-formal. Parten de supuestos preexistentes, sea la ley natural o la escrita, que desarrollan a través de un procedimiento deductivo, para aplicarla al problema que enfrentan.


CONCLUSION : 

hemos visto que desde tiempos antiguos en los cuales se crearon las leyes, se le han tomado como algo sagrado y por su puesto inquebrantable, las leyes implementadas por los antiguos han dado la vuelta al mundo dando a desarrollar muchas sociedades y tratar múltiples conflictos que se desarrollan a lo largo de los tiempos, el temor ante la ley siempre ha estado, pues si se rompe  se es sancionado, los cambios que dieron las reglas implementadas desde la antigua Roma hasta las épocas mas cercanas son una manera perfecta de estudiar acto y consecuencia de los delitos, pues entre estas épocas se encuentra algo en común y que todos los estudiantes y cursantes del derecho deben saber, que todos los actos tienen una consecuencia, esta es la particularidad que se tiene entre estas eras en las cuales se estaban desarrollando las leyes apena, de una manera primitiva que hoy tienen otra interpretación pero con la misma raíz, dan enseñanzas y metodologías tanto como ejemplo y debate para estudio, los cuales se toman como importante para el conocimiento en las leyes, como también en un sentido general, por eso se busca remarcar este tema con gran importancia y se espera que use a modo pedagógico para aclarar, razonar he interpretar este tema de suma importancia entre las ciencias del humanismo, como lo son las leyes y las bases de la sociedad para un buen desenvolvimiento de esta .